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La Paz - Bolivia

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TESTIMONIOS

Juan Bascopé, Apicultor Apolo

“Del 17 al 20 de julio me han torturado…me dieron patadas en la cabeza, golpeándome contra el suelo de cemento. Me agarraron la cabeza para darme puñetes en la cabeza. En la espalda me golpearon…me pusieron sobre mi cara, una bolsa de nylon negra y cerraron… me taparon mi boca, mí nariz y mis manos fueron enmanilladas hacia delante, mis pies atados. Ahí recibí puro puñetazos y patadas pisoteándome en el suelo… Estaba con fracturas en el tabique, pómulo y costillas. Me han destrozado una mano, han puesto fierros entre los dedos y han apretado… Lo más terrible fue cuando me dijeron: “Tu mujer y tus hijos están en Obrajes, la están violando".

Yuliano Arista

En el caso Belaunde, un abogado fue duramente torturado y Yuliano Arista (Curaca Blanco) y su hija Carmen Arista sometidos a un método clásico de tortura psicológica que es el de amenazar con atacar a la familia en caso de no dar información. Yuliano Arista cuenta que cuando llegó a La Paz lo recibe una autoridad de gobierno que le dice: “Habla donde está Belaunde, sino vas a cagar y va a cagar tu familia.”

Cuando se entera que su hija había sido detenida se desmorona. Estaba dispuesto a pagar lo que sea para ella para que sea liberada. Preguntó cuánto quieren, tenía 2.000 USD. El Mayor Larrea, jefe de investigación le dice 10.000USD: ‘Si te importa me das 8.000 USD más tarde’.” Su hija, Carmen Arista comenta: “En el camino de Caracollo a La Paz, el coronel Ramos me dice: ‘Tu papá ha hablado todo’.” Cuando pude comunicarme con él, me dijo: ‘Di todo lo que sabes.’ Yo no sabía nada, pero me asusté cuando lo escuche hablar, estaba mal, débil. Ahí me vino una desesperación y por un abogado en Brasil cuyo teléfono tenía, pude comunicarme con Martín y le dije con el dolor en el alma, pidiéndole perdón, que se entregue porque la familia estaba detenida’”.

Mujer de 40 años, chófer de radio taxi

"Me apretaron más las manillas y comenzaron a golpearme con puñetes,  me pisaban los pies mientras me interrogaban sobre un secuestro, como yo no decía nada me cubrieron la capucha con una bolsa Nylon y comenzaron a asfixiarme y a golpearme de rato en rato en la boca, después me aplicaron corriente en las piernas y en la nalga derecha… me tiraron al piso boca abajo desnudándome de la cintura para arriba y de nuevo me aplicaron corriente más fuerte con un palo o garrote, no sé, hasta que me oriné, para terminar golpearon mi cara contra el piso y me dejaron en esa posición. Mientras me golpeaban me amenazaban que me iban a matar, que me iban a violar, “Te vamos a meter un palo por delante y por detrás”, “te vamos a matar y botarte en tu carro a un barranco”, “Vamos a matar a tus papas y a tu hijo”.

Angel Piluy (caso Apolo)

“Durante 2 días fui víctima de torturas permanentes por encapuchados y otros miembros de la policía que podría reconocer. Estaba sin apoyo jurídico. Nos llevaron enmanillados en una vagoneta. Quedé enmanillado durante 8 horas. Amenazándome con la culata en el pecho y exponiéndome a electrochoques con una especie de pistola me preguntaban ¿Dónde está Juan? En la cumbre amenazaron botarme en una bolsa”.

José Cantoral (Refugiado peruano en Bolivia)

Fue detenido y agredido física y verbalmente por policías encapuchados, firmo declaraciones sin leerlas y no se le permitió observar el allanamiento de su morada…fue golpeado en la cabeza, en el estómago y amenazado de muerte…le colocaron una bolsa plástica negra en la cabeza y le taparon la boca y la nariz con una mano por fuera de la misma impidiéndole respirar, contaban hasta 10 y luego le permitían respirar un poco, “por momentos solo tragaba una bocanada de aire y me volvían a cortar la respiración, casi pierdo el conocimiento porque tengo problemas respiratorios”.